Whitney Houston forever a star

I haven’t written in over a year. One year and four days, to be precise. I haven’t imagine the comeback was supposed to tell a tragic story.

I feared this unfortunate and devastating event. Whitney Houston is dead. I cannot write these words without feeling deeply saddened. No need to say how much I loved her music, how much it defined my life.

Did she almost have it all? I think she did: the voice, the looks, the recognition. But it’s not important what we all thought.

What a terrible loss! I had faith in the 2009 comeback. She looked better, I wanted to believe she was on the right path again. But that image was so fragile though.

She says good-bye on the eve of the Grammys. But she will stay with us forever and we will forever cherish her songs and her performances. She is the real diva.

You shouldn’t have found rest so soon. You will be hugely missed.

I love you Whitney, wherever you are!

 

Monumento a Colón

El Monumento a Colón es una de las más famosas estatuas de la ciudad de Barcelona.

Construida en homenaje al descubridor Cristóbal Colón, está erigida en la plaza del Portal de la Pau (en castellano, “Portal de la Paz”), punto de unión entre el sur de las Ramblas y el paseo de Colón, frente al puerto de Barcelona.

El monumento fue construido como punto culminante de las obras de mejora del litoral de Barcelona efectuadas con motivo de la Exposición Universal de Barcelona de 1888. Inaugurado el 1 de junio de 1888, en plena exposición, se convirtió enseguida en uno de los iconos más característicos de la ciudad. En el interior de la columna hay un ascensor que permite subir hasta la semiesfera situada bajo los pies de la estatua, desde donde se divisa la ciudad.

El proyecto de erigir un monumento dedicado al descubridor de América fue aprobado por el Ayuntamiento de Barcelona el 6 de septiembre de 1881. El gran impulsor de la construcción del monumento fue el alcalde de Barcelona Francesc Rius i Taulet. La financiación del monumento causó una gran polémica en su momento: en un principio se abrió una suscripción popular para que pudiese ser construido gracias a las donaciones de los particulares, pero el Ayuntamiento tuvo finalmente que hacerse cargo de los gastos, ya que las aportaciones particulares fueron insuficientes y el presupuesto inicial fue ampliamente superado (de 300.000 a 1.062.689 de pesetas).

El monumento fue concebido por Gaietà Buïgas i Monravà, y mide un total de 60 metros de altura. La estatua de Colón está situada en lo alto de una columna de hierro, obra en bronce del escultor Rafael Atché, de siete metros de altura. La fundición metálica fue obra de Alexandre Wohlguemuth. La estatua representa a Colón con el brazo derecho extendido y el dedo índice señalando hacia el mar. Inicialmente se dijo que señalaba a América, pero esta afirmación creó polémica ya que América está situada en sentido contrario a dónde señala el dedo. Surgieron entonces tres corrientes de opinión: la primera, según la cual la estatua debe entenderse como una metáfora, afirma que la intención de su autor era que Colón señalase hacia América, pero que el público no habría entendido que el dedo hubiese señalado hacia la Rambla, tierra adentro, y por ello instaló la estatua señalando al mar; la segunda opinión, muy similar a la primera, afirma que la estatua no señala a América, sino el camino hacia América por mar, que es la ruta que hizo Colón partiendo del puerto de Palos de la Frontera (Huelva); y la tercera opinión es que la estatua no señala la ruta hacia América sino hacia Génova, su presunta ciudad natal, y que está en línea recta siguiendo la dirección que marca el dedo.

En los bajorrelieves de la base del monumento se desarrolló un ciclo temático relativo a la vida de Colón, con las siguientes escenas: Presentación de Colón a los Reyes Católicos en Córdoba, Entrevista de Colón con los Reyes Católicos en Santa Fe, Colón pisa la tierra descubierta y Recibimiento del inmortal genovés en la ciudad de Barcelona, obra de Josep Llimona; así como, por otro lado, Colón y su hijo pidiendo limosna en la puerta del convento de Santa María de la Rábida, Colón toma posesión en nombre de los Reyes Católicos del nuevo mundo descubierto, Colón ante el Consejo reunido en el convento de San Esteban de Salamanca y Embarque de Colón en el puerto de Palos, obra de Antoni Vilanova.

En 1887 se añadieron ocho medallones de bronce dedicados a personajes relacionados con Colón: Isabel I la Católica (Antoni Vilanova), Fernando V el Católico (Francesc Pagès i Serratosa), Martín Alonso Pinzón (Rossend Nobas), Vicente Yáñez Pinzón (Josep Llimona), Fray Antonio de Marchena (Pere Carbonell), Fray Juan Pérez (Eduard Batista i Alentorn), Andreu Cabrera, marqués de Moja (Manel Fuxà) y Beatriz de Bobadilla, marquesa de Moja (Josep Carcassó).

Casa Batlló

Se trata de una remodelación integral de un edificio previamente existente en el solar, obra de Emili Sala Cortés. Está situada en el número 43 del Paseo de Gracia de Barcelona, la ancha avenida que atraviesa el barrio modernista del Ensanche (Eixample), en la llamada Manzana de la discordia (L’Illa de la Discòrdia), porque alberga además de este edificio otras obras de arquitectos modernistas: la casa Amatller, que colinda con la de Gaudí, obra de Josep Puig i Cadafalch; la Casa Lleó Morera, obra de Lluís Domènech i Montaner; y la Casa Miralles, de Enric Sagnier i Villavecchia. La construcción se realizó entre los años 1904 y 1906.

Gaudí recibió el encargo del industrial José Batlló Casanovas de reformar un edificio construido en 1875 por Emili Sala Cortés; para la remodelación, Gaudí se centró en la fachada, el piso principal, el patio de luces y la azotea, y levantó un quinto piso para el personal de servicio. Gaudí contó con la colaboración de sus ayudantes Domènec Sugrañes, Josep Canaleta y Joan Rubió; de los constructores Jaume y Josep Bayó i Font; los hierros eran de los hermanos Lluís y Josep Badia i Miarnau; los azulejos de Pujol & Baucis (Esplugues de Llobregat); la vidriería de Sebastià Ribó; y la carpintería de Casas & Bardés. Más tarde algunas puertas del primer piso tuvieron que cambiarse, siendo realizadas las reproducciones por el ebanista Juan Martínez Gómez siguiendo el modelo original.

La fachada se hizo con piedra arenisca de Montjuïc, tallada según superficies regladas en forma alabeada; las columnas tienen forma ósea, con representaciones vegetales. La carpintería es igualmente de superficies curvas, y las ventanas son de vidrios de colores de formas circulares. Gaudí conservó la forma rectangular de los balcones del edificio anterior -con barandillas de hierro con forma de antifaz-, dando al resto de la fachada una forma ondulada en sentido ascendente. Asimismo revistió la fachada con cerámica de pedazos de cristal de varios colores (su famoso “trencadís”), que Gaudí obtenía en los desechos de la vidriería Pelegrí.

En la azotea destacan las chimeneas de formas helicoidales y rematadas por sombreretes cónicos, revestidas de vidrio transparente en su parte central y de cerámica en la superior, y rematadas por unas bolas de cristal transparente rellenas de arena de distintos colores. Culmina la fachada una bóveda formada por arcos catenáricos cubiertos con dos capas de ladrillo, recubierta con cerámica vidriada en forma de escamas (en tonos amarillo, verde y azul), que recuerda el lomo de un dragón; en la parte izquierda hay una torre cilíndrica con los anagramas de Jesús, María y José, y con la típica cruz gaudiniana de cuatro brazos.

El piso principal -decorado enteramente por Gaudí- tenía un salón con un techo en forma de cielo raso de formas helicoidales en relieve; destacaba la capilla, decorada con un retablo de la Sagrada Familia de Josep Llimona, un Cristo de bronce de Carles Mani y unos candelabros de Josep Maria Jujol. El mobiliario, diseñado por Gaudí, se conserva actualmente en la Casa-Museo Gaudí del Parque Güell.

La Casa Batlló ha sido restaurada en 1970 y en 1999. En 1984 se instaló la iluminación eléctrica de la fachada, inaugurada en las Fiestas de la Mercè de ese año. Desde el año 2005 la Casa Batlló forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, dentro del Lugar «Obras de Antoni Gaudí».

Casa Milà

La Casa Milà, llamada popularmente La Pedrera (pedrera, en catalán, significa ‘cantera’), es obra del arquitecto Antoni Gaudí y fue construida entre los años 1906 y 1910, en estilo modernista. Localizada en el número 92 del Passeig de Gràcia en el distrito del Eixample de Barcelona, la casa fue edificada por encargo del matrimonio Pere Milà i Camps y Roser Segimon i Artells. Gaudí contó con la colaboración de sus ayudantes Domènec Sugrañes y Josep Canaleta, así como del constructor Josep Bayó i Font, que había trabajado con Gaudí en la Casa Batlló.

El edificio, por lo innovador, es una típica obra gaudiniana en la que las líneas geométricas son sólo rectas formando planos curvos. Toda su fachada está realizada en piedra calcárea de Villafranca, salvo la parte superior que está cubierta de azulejos blancos, cuya combinación evoca una montaña nevada. En la azotea se encuentran grandes salidas de escalera rematadas con la cruz gaudiniana de cuatro brazos, y chimeneas recubiertas de fragmentos de cerámica, con la apariencia de cabezas de guerreros protegidas por yelmos.

Cabe destacar la belleza del hierro forjado de sus balcones, que simulan plantas trepadoras, obra de los hermanos Lluís y Josep Badia i Miarnau. Posee un total de cinco plantas, más un trastero diáfano realizado en su totalidad con arcos catenarios y la mencionada azotea, así como los dos grandes patios interiores, uno de planta circular y otro de planta oval. En la fachada destaca el arco ciclópeo de entrada, mientras que la cornisa superior, de forma ondulada, tiene esculpidos capullos de rosa con inscripciones del Ave María en latín (“Ave Maria gratia plena, Dominus tecum”).

La decoración interior corrió a cargo de Josep Maria Jujol y los pintores Iu Pascual, Teresa Lostau, Xavier Nogués y Aleix Clapés. Se encuentran a menudo detalles ornamentales marinos, como los falsos techos de yeso que simulan olas de mar, así como pulpos, caracolas y flora marina.

La construcción sufrió diversos retrasos ya que el edificio superó en altura y anchura a lo establecido en las ordenanzas municipales, imponiéndose al señor Milà varias multas. Además, Gaudí abandonó la dirección de la obra en 1909 por divergencias con los Milà respecto a la decoración interior. La relación entre Gaudí y Milà se enfrió, y el arquitecto tuvo que llevar a juicio al promotor para cobrar sus honorarios, que donó a los jesuitas.

La Casa Milà ha sufrido diversas vicisitudes: en 1927 Roser Segimon ordenó a Josep Bayó la demolición del interior del piso principal, perdiéndose la decoración efectuada por Gaudí; en 1946 fue vendida a la Inmobiliaria Provença, que construyó trece apartamentos en la buhardilla, a cargo del arquitecto Francisco Juan Barba Corsini, en 1966 se transformó la planta noble en oficinas, con la firma de Leopoldo Gil Nebot; entre 1971 y 1975 se efectuó una primera restauración a cargo de José Antonio Comas de Mendoza. En 1986 lo adquirió la Caixa Catalunya, que ha efectuado continuadas obras de conservación y restauración (1987-1996) y la mantiene abierta al público para su visita, pudiendo entrar en las viviendas de la planta cuarta, el trastero y la terraza. Las demás plantas están ocupadas por oficinas o todavía por algunas familias residentes.

La Casa Milà fue declarada Monumento Histórico-Artístico de Carácter Nacional en 1969, y en 1984 la Unesco la incluyó dentro del Lugar Patrimonio de la Humanidad «Obras de Antoni Gaudí».

Sagrada Familia

El Templo Expiatorio de la Sagrada Familia (en catalán Temple Expiatori de la Sagrada Família), conocido simplemente como la Sagrada Familia (Sagrada Família), es una gran basílica católica, diseñada por el arquitecto catalán Antoni Gaudí. Iniciada en 1882, todavía está en construcción. Es la obra maestra de Gaudí, y el máximo exponente de la arquitectura modernista catalana.

La construcción comenzó en estilo neogótico, pero, al asumir el proyecto Gaudí en 1883, fue completamente replanteado. Según su proceder habitual, a partir de bocetos generales del edificio improvisó la construcción a medida que avanzaba. Se hizo cargo con sólo 31 años, dedicándole el resto de su vida, los últimos quince en exclusiva.

Una de sus ideas más innovadoras fue el diseño de las elevadas torres cónicas circulares que sobresalen apuntadas sobre los portales, estrechándose con la altura. Las proyectó con una torsión parabólica dando una tendencia ascendente a toda la fachada, favorecida por multitud de ventanas que perforan la torre siguiendo formas espirales.

El templo, cuando esté terminado, dispondrá de 18 torres: cuatro en cada una de las tres entradas-portales y, a modo de cúpulas, se dispondrá un sistema de seis torres, con la torre cimborio central, dedicada a Jesús, de 170 metros de altura, otras cuatro alrededor de ésta, dedicadas a los evangelistas, y un segundo cimborio dedicado a la Virgen. El interior estará formado por innovadoras columnas arborescentes inclinadas y bóvedas basadas en hiperboloides y paraboloides buscando la forma óptima de la catenaria.

En 1926 murió Gaudí; sólo se había construido una torre. Del proyecto del edificio sólo se conservaban planos y un modelo en yeso que resultó muy dañado durante la Guerra Civil española. Desde entonces han proseguido las obras: actualmente están terminados los portales del Nacimiento y de la Pasión, y se ha iniciado el de la Gloria, y están en ejecución las bóvedas interiores. La obra que realizó Gaudí, es decir, la fachada del Nacimiento y la cripta, ha sido incluida por la Unesco en el año 2005 en el Sitio del Patrimonio mundial «Obras de Antoni Gaudí». Es además, desde 2007, uno de los 12 Tesoros de España.

El Templo fue consagrado y declarado Basílica menor el 7 de noviembre de 2010 por el papa Benedicto XVI.

Plaza de toros Monumental de Barcelona

La Plaza Monumental de Barcelona fue inaugurada en 1914 con el nombre de Plaza de El Sport, fue inmediatamente ampliada y rebautizada en 1916 con el nombre de “Monumental”. Está situada en la confluencia de la Gran Vía y la calle Marina, en el distrito del Eixample de Barcelona. De estilo neomudéjar y bizantino, tiene un aforo de 19.582 localidades. Dispone de 26 filas de tendidos, palcos y gradas en el primer piso cubierto, y una andanada superior que rodea todo el edificio.

Será la última plaza donde se celebren corridas de toros en Cataluña. El Parlament de Cataluña tras una votación tras propuesta popular las abolió el 28 de julio de 2010. Es propiedad de la familia Balañá, que ha cedido su explotación a la Casa Matilla. A partir de 2012 será destinada a eventos musicales y espectáculos circenses.

Desde el primer momento, la Monumental adquirió un gran prestigio por la categoría de los carteles que ofrecía, siendo considerada una de las tres plazas más prestigiosas de España, junto a la plaza de Las Ventas de Madrid y la Maestranza de Sevilla.

El 27 de septiembre de 1956, ocurre algo inédito, tres hermanos torean ese día; César Girón, quien el 28 de septiembre de 1952 había tomado su alternativa en la Monumental de Barcelona, le da la alternativa esa tarde a sus hermanos Rafael y Curro, siendo esta la primera y única vez que tres extranjeros, éstos venezolanos, tomaban parte en un festejo taurino en España en una misma tarde sin la actuación de un diestro español.

Desde junio de 1977 se convirtió en la única plaza de toros de Barcelona, tras la desaparición de la Plaza del Torín y del cierre de la Plaza de las Arenas. En junio del 2007 esta plaza fue el escenario elegido por el diestro José Tomás para su reaparición, tras cinco años retirado, lo que supuso un gran acontecimiento mediático y un histórico lleno, algo que no se producía en la Monumental desde hacía dos décadas y que supuso un revulsivo para la afición taurina barcelonesa.

El 28 de julio de 2010 el Parlamento Catalán votó la aprobación de la abolición de las corridas de toros en Cataluña. En los últimos años la Monumental  no era capaz de llenar ni media entrada y eso con gran porcentaje de turistas, la última corrida antes de la votación del Parlament, pese a la movilidad de los taurinos, solo lleno un tercio de la grada.

Cabe reseñar que, en el interior de la Monumental se halla el Museo Taurino de Barcelona, donde se exponen trajes de famosos toreros, cabezas de toros célebres, documentos históricos y demás objetos relacionados con la tauromaquia.

La Plaza de toros Monumental ha sido escenario de numerosos eventos musicales. Antes de la inauguración del Palau Sant Jordi, la Monumental era uno de los pocos espacios de la ciudad que podían dar cabida a 25.000 espectadores (contando los espectadores que se ubicaban en el ruedo). Por ello, pese a estar al aire libre y no estar dotada de las mejores condiciones acústicas, acogió durante tres décadas los conciertos de los más célebres cantantes y grupos musicales del panorama nacional e internacional.

El concierto más célebre de todos fue el ofrecido por el conjunto inglés The Beatles el 3 de julio de 1965. Aquél histórico concierto, el único ofrecido por los Beatles en Barcelona, sigue considerándose el primer evento musical de primer orden que tuvo lugar en la ciudad.

Posteriormente, el 11 de julio de 1976, la Monumental acogió el primer concierto en España de The Rolling Stones.

Otros conciertos multitudinarios que se han celebrado en la Monumental son:

  • 1990 (6 de julio): Concierto de Tina Turner.
  • 1992 (9 de mayo): Concierto de Dire Straits.
  • 1992 (3 de julio): Concierto de Bruce Springsteen.

Plaza Real (Plaça Reial)

La Plaza Real de la ciudad de Barcelona (Plaça Reial) es una plaza pública de forma trapezoidal que colinda con La Rambla y está situada en el Barrio Gótico de la Ciudad. Fue obra del arquitecto Daniel Molina.

Concebida como neoclasicista a mediados del siglo XIX sobre un tejido destruido de la ciudad, cuenta con la particularidad de que su ritmo clásico se subvierte, cambiando mínimamente los espacios entre pilastras, para dar la impresión de que la plaza es cuadrangular. El arquitecto también tuvo la sutileza de permitir la creación de pasajes para conectar las calles del tejido medieval que habían quedado cortadas por la plaza.

Antonio Gaudí diseñó unas farolas para colocarlas en medio de la plaza.

Desde sus primeros tiempos,  tanto los barceloneses como los turistas han acudido a La Plaza para disfrutar de su cielo y de sus establecimientos. Esta tradición se mantiene aún y, gracias a la diversidad de su oferta, promete y garantiza mantenerse durante muchos años más.